Quien se ha llevado mi queso

Quien se ha llevado mi queso? Parte I Este es un resumen de la obra original"¿Quién se ha llevado mi queso?,cómo adaptarnos a un mundo en constante cambio", de Spencer Jonson. (1998). El resumen fue realizado por Alejandro Zamarrita Hernández (2003). INTRODUCCIÓN.Como todos sabemos es muy estresante vivir en una permanente carrera de cambios, a menos que las personas tengan una manera de ver el cambio que los ayude a comprenderlo. Y es aquí donde entra en acción el cuento del "Queso". ¿Quién se ha llevado mi queso?  Es un cuento sobre  el cambio que tiene lugar en un laberinto donde cuatro personajes buscan "Queso". Es una metáfora de lo que uno quiere tener  en la vida, ya sea un trabajo, una relación amorosa, dinero una gran casa, libertad, salud, reconocimiento, paz interior, o incluso una actividad como correr o jugar golf. El "Laberinto" representa el lugar donde pasas el tiempo en busca de lo que deseas. Puede ser la organización en donde trabajas, la comunidad en la que vives o las relaciones que mantienes en tu vida. ¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO? La reunión.En Chicago, un soleado domingo, hombres y mujeres que habían ido juntos al Instituto se reunieron para almorzar y entablaron una interesante conversación, cada uno de ellos tenía  actividades diferentes, desde ser ama de casa hasta ser ejecutivo de una empresa, y cada uno de ellos intentaba afrontar los cambios inesperados, que se estaban produciendo en su vida en los últimos años. Y casi todos los asistentes admitieron que no habían encontrado una buena manera de hacerlo. Michael, les contó como al estar en problemas alguien le relato un cuento llamado ¿Quién se ha llevado mi queso? Así que los asistentes interesados pidieron relatara el cuento y Michael comenzó el relato. El cuento. Érase una vez  un país muy lejano  en el que vivían cuatro personajes. Todos corrían en un laberinto en busca del queso con que se alimentaban y que los hacía felices.Dos de ellos eran ratones, se llamaban Oliendo y Corriendo, los otros dos eran personitas del tamaño de los ratones, pero con una forma de actuar muy parecida al de los humanos, sus nombres eran Kif y Kof. Tanto los ratones como las personitas se pasaban el día en el laberinto buscando su queso favorito. Para buscar queso, Oli y Corri, los ratones utilizaban un método sencillo, pero ineficaz. Recorrían un pasillo y si estaba vacio daban media vuelta y recorrían el siguiente. Oli, olfateaba el aire y Corri se abalanzaba hacia allí. Sin embargo Kif y Kof, las dos personitas, utilizaban un método distinto, basado en su capacidad de pensar y aprender de las experiencias  pasadas, aunque  a veces sus creencias y emociones los confundían. Un día, al final de uno de los pasillos, en la Central Quesera Q, dieron con el tipo de queso que querían. A partir de entonces, los cuatro se ponían todas las mañanas sus prendas deportivas y se dirigían  a la Central Quesera Q, lo que se convirtió en una costumbre para todos. Oli y Corri se despertaban temprano todas las mañanas, y corrían por el laberinto siguiendo la misma ruta. Al principio Kif y Kof, también iban corriendo todos los días, pero después de un tiempo, las personitas cambiaron de costumbres, se despertaban cada día más tarde, se vestían más despacio  e iban caminando hacia la Central Quesera Q. Al fin  y al cabo sabían dónde estaba el queso y cómo llegar hasta él. Las personitas se sentían felices y contentas, pensando que estaban a salvo para siempre. Y considerando suyo el queso, decoraron las paredes con frases que los harían sonreír, una de ellas decía. "Tener queso hace feliz" La confianza de Kif y Kof  se convirtió en arrogancia. Se sentían tan a gusto que ni siquiera advirtieron lo que estaba ocurriendo. Oli y Corri, seguían haciendo lo mismo todos los días, por la mañana llegaban temprano a la Central Quesera Q, y husmeaban, escarbaban e inspeccionaban la zona para ver si había cambios  respecto al día anterior. Luego se sentaban y se ponían a mordisquear queso. Una mañana llegaron y descubrieron que no había queso, no les sorprendió, habían notado que las reservas habían ido disminuyendo poco a poco, Oli y Corri estaban preparados para lo inevitable, e instintivamente supieron lo que tenían que hacer. Los ratones no se perdían en análisis profundos de las cosas. Y tampoco tenían que cargar con complicados sistemas de creencias, tanto el problema como la solución era simple, la situación en la Central Quesera Q, había cambiado. Por lo tanto, Oli y Corri decidieron cambiar. Más tarde, Kif y Kof  hicieron su aparición en la Central Quesera Q. No habían prestado atención a los pequeños cambios que habían ido produciéndose y, por lo tanto, la nueva situación los tomó totalmente desprevenidos. No estaban preparados para aquello. Mientras que Oli y Corri  ya se habían puesto en marcha, Kif y Kof, continuaban vacilando y titubeando.  Aquella noche, ambos volvieron hambrientos y desanimados a casa, pero antes de marcharse Kof, escribió en la pared: "Cuanto más importante es el queso para uno más se desea conservarlo" Oli y Corri que ya se habían puesto en marcha  y habían recorrido muchos pasillos buscando nuevo queso, y aunque pasaron mucho tiempo sin encontrar nada al final, llegaron a una zona del laberinto en la que nunca habían estado: la Central Quesera N. En donde se encontraron la cantidad más grande de queso que habían visto en toda su vida. Mientras tanto Kif y Kof seguían evaluando la situación. Cada vez estaban más frustrados y enfadados y se culpaban el uno al otro de la situación en la que se hallaban. Así las personitas siguieron haciendo todos los días lo mismo: ir a la Central Quesera Q, no encontrar queso y volver a casa, llevando consigo sus desasosiegos y frustraciones. Kof empezaba a cansarse de esperar que la situación mejorase, comenzaba a comprender que cuanto más tiempo estuvieran sin queso, peor se encontrarían, finalmente un día comenzó a reírse de sí mismo y a tomar conciencia de que esto lo hacía capaz de vencer el miedo y seguir adelante, decidir volver al laberinto, Kif no se rió ni reaccionó. Kof, tomó una piedra y escribió en la pared: "Si no cambias te extingues" Kof miró hacía atrás consciente de la comodidad que dejaba y se sintió atraído hacía aquel territorio conocido, se sentía cada vez más angustiado y se preguntó si realmente quería volver al laberinto. Escribió una frase en la pared y se quedó mirándola un rato. ¿Qué harías si no tuvieras miedo? Con el paso del tiempo comenzó a preguntarse si la idea de encontrar queso era realista y cada vez que se desalentaba se recordaba a sí mismo que lo que hacía era mucho mejor que quedarse de brazos cruzados, después reconstruyó los hechos y se dio cuenta de que el queso de la central Quesera Q, no había desaparecido de la noche a la mañana, como creía al principio. En los últimos tiempos había cada vez menos queso y el que quedaba no sabía tan bien. Tal vez el queso había empezado a enmohecerse y él no lo había notado. Entonces comprendió que el cambio no lo hubiera sorprendido si se hubiera fijado en que se iba produciendo gradualmente y lo hubiese previsto. Se detuvo a descansar y escribió en la pared.   Parte II "Huele el queso a menudo para saber cuándo empieza a enmohecerse" A Kof, empezaban a flaquearle las fuerzas, pensó en dar marcha atrás y regresar ala Central Quesera Q, entonces volvió a formularse la pregunta ¿Qué harías si no tuvieras miedo?, No se percataba que se estaba quedando atrás por sus miedos, escribió una frase en la pared, que era un recordatorio para sí mismo y una señal por si Kif decidía seguirlo. "Avanzar en una dirección nueva ayuda a encontrar un nuevo queso" Kof miró el oscuro corredor y fue consciente de sus miedos, entonces se rió de sí mismo. Comprendió que lo único que hacían sus miedos era empeorar la situación, entonces hizo lo que hubiera hecho de no tener miedo: avanzar en una nueva dirección. Y descubrió que cada vez la pasaba mejor, así que escribió de nuevo en la pared: "Cuando dejas atrás el miedo te sientes libre" Kof empezó a hacer un dibujo en su mente, se veía con todo detalle y gran realismo sentado en medio de sus quesos favoritos, cuanto más clara veía la imagen del nuevo queso, más real se volvía y más presentía que lo encontraría, escribió en la pared: "Imaginarse disfrutando del queso nuevo, antes incluso de encontrarlo conduce a él" Entonces, echó a correr por el laberinto con más energía y agilidad, y localizó una central quesera en la cual vio quesos que no conocía, sin embargo allí ya había estado alguien y solo había dejado unos pedazos pequeños del nuevo queso, comprendió que si se hubiera movido antes, habría encontrado allí más queso, decidió volver atrás y averiguar si Kif, estaba dispuesto a acompañarlo, se detuvo y escribió en la pared: "Cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se  encuentra el  nuevo queso" Al cabo de un rato Kof llego donde estaba Kif, le ofreció unos pedazos de queso, pero su amigo los rechazó, Kof, salió decepcionado, y volvió a salir solo, se sentía feliz por que no lo dominaba el miedo, en esos instantes supo que encontrar un nuevo queso era cuestión de tiempo, de echo ya había encontrado lo que buscaba, sonrió y escribió en la pared: "Es más seguro buscar en el laberinto que quedarse de brazos cruzados sin queso"Había temido tanto no encontrar el queso que ni siquiera se había atrevido a buscarlo, sin embargo desde  que había empezado el recorrido, había encontrado queso suficiente para sobrevivir, su antigua manera de pensar se había visto afectada por temores y preocupaciones, antes pensaba en la posibilidad de no tener queso, solía pensar en lo que podía ir mal  que en lo que podía ir bien. Ahora veía que era natural que se produjeran  cambios constantes, tanto si los esperaba como si no. Hizo una pausa para escribir en la pared: "Las viejas creencias no conducen al nuevo queso" Kof advirtió que las nuevas creencias estimulaban conductas nuevas, supo que, al cambiar de creencias había cambiado de forma de actuar. Todo dependía de lo que decidiera creer escribió de nuevo en la pared: "cuando ves que puedes encontrar nuevo queso y disfrutar de él, cambias de trayectoria" Kof supo que si hubiera aceptado antes el cambio y hubiera salido enseguida de la central quesera Q, ahora se encontraría mejor, en realidad, si hubiera previsto el cambio, en vez de perder tiempo negando que se había producido, probablemente ya habría encontrado lo que buscaba. Se detuvo y escribió en la pared lo que llevaba tiempo pensando: "Notar enseguida los pequeños cambios ayuda a adaptarse a los cambios más grandes que están por llegar" En esos momentos Kof, ya se había liberado del pasado y se estaba adaptando al futuro, cuando le parecía que llevaba toda la vida en el laberinto, su viaje termino rápida y felizmente ¡Encontró un nuevo queso en la central quesera N! Se percato de que, mientras había tenido miedo del cambio se había aferrado a la ilusión de un queso viejo que ya no existía. Entonces se hecho a reír y se dio cuenta de que había empezado a cambiar cuando había aprendido a reírse de si mismo, y de lo mal que estaba haciendo. Advirtió que la manera mas rápida de cambiar es reírse de la propia estupidez. Después de hacerlo, uno ya es libre y puede  seguir avanzando, aprendió algo muy útil deOlí y Corrí, los ratones llevaban una vida simple no analizaban en exceso ni complicaban demasiado las cosas. Cuando la situación cambió y el queso se movió de sitio, ellos hicieron los mismo. Kof prometió no olvidar eso. Si uno advertía cuando empezaban a producirse los cambios pequeños, estaría mas preparado para el gran cambio que antes o después seguramente se produciría, tuvo que admitir que el inhibidor mas grande de los cambios esta dentro de uno mismo y que las cosas no mejoran para uno mientras uno no cambia. Kof se dirigió hacia la pared mas grande de la central quesera N y escribió un resumen de todo lo que había aprendido, dibujó un gran pedazo de queso alrededor de todos los pensamientos que se le habían hecho evidentes y sonrió el contemplar el conjunto. EL CAMBIO ES UN HECHO."El queso se mueve constantemente" PREVÉ EL CAMBIO."Permanece alerta a los movimientos del queso" CONTROLA EL CAMBIO. "Huele el queso a menudo, para saber si se está enmoheciendo" ADAPTATE RÁPIDAMENTE AL CAMBIO."Cuanto antes se olvide el queso viejo, antes se disfruta del nuevo" ¡CAMBIA!"Muévete cuando se mueva el queso" ¡DISFRUTA DEL CAMBIO!"Saborea la aventura y disfruta del nuevo queso" PREPARATE PARA CAMBIAR RAPIDAMENTE Y DISFRUTAR OTRA VEZ."El queso se mueve constantemente" El debate. Después de escuchar el relato, los amigos que se encontraban reunidos intercambiaron sus impresiones, y se compararon con los comportamientos de los personajes, algunos se identificaron con Kif, a quien el cambio sorprendió y no hizo nada por mejorar, algunos otros, se identificaron con Kof, a quien aunque con dificultad el cambio hizo entender el proceso de mejorar. De esta forma, al menos todos supieron que este relato podría ser útil tanto el campo laboral, como en las relaciones con sus familias y los que los rodeaban, todos concluyeron en algo, lo mejor era salir en busca de "Un nuevo Queso" CONCLUSIÓN. Si analizamos el relato, nos daremos cuenta de que efectivamente los humanos, complicamos todo con análisis, culpas y creencias, de lo que ocurre a nuestro alrededor, y que no estamos continuamente alertas al cambio. Este relato lo podemos aplicar a nuestro trabajo e incluso a nuestra vida personal puesto que en cualquier lugar, lo único que es constante e inevitable, ... es el cambio-